¿Cuánto cuesta crear una web en 2020?

Una página web tiene la oportunidad de diferenciar tu proyecto frente a tu competencia, puede ayudarte a contar tu historia y a conectar con personas afines que valoran tu trabajo y entienden tu filosofía de vida.

Este espacio digital puede ser tan básico o complejo como necesites, a veces se necesitan miles de líneas de código y una cantidad incontable de horas de diseño para crearlo, otras veces es algo más sencillo usando como base un gestor de contenidos tipo WordPress y un diseño sencillo y limpio con pocos elementos.

Algunas veces un proyecto necesita una plataforma de cursos, una tienda o un mapa que cargue desde una base de datos externa y otras veces solo se necesita información y un contacto.

Lo que sí tienen en común todos los proyectos es el temible momento del presupuesto, y decimos temible porque, para nosotros resulta bastante incómodo.

Podríamos pasarnos mil horas hablando de cómo hacer realidad una web pero el tema del dinero lo llevamos bastante peor.

Aún así siempre que tenemos una reunión virtual con un cliente hacemos la misma pregunta ¿cuál es el presupuesto para tu proyecto?

Sabemos que puede resultarte raro preguntar por el precio que te está rondando la cabeza pero saberlo nos ayuda a:

Y es que siempre hay distintas maneras de resolver un mismo problema.

Por ejemplo si necesitas que tu web sea un espacio vivo en el que los usuarios puedan comunicarse con tu marca directamente, puedes hacerlo con:

un formulario de contacto que de las gracias y le explique que recibirá una respuesta pronto.

con un espacio en el que los usuarios puedan hacer comentarios en la web.

un chat en el que reciba contestación inmediata.

una web que vaya cambiando según las interacciones que haga el usuario, que lo llame por su nombre si está registrado, o que pueda elegir distintos diseños según sus preferencias.

Cuando automatizas en una web tiene el mismo efecto que delegar, consigues más tiempo para dedicarlo a lo que realmente te gusta y hacer crecer tu empresa más rápidamente.

Por ejemplo si quieres vender productos puedes comenzar con una tienda online con una sola pasarela de pago e ir añadiendo automatizaciones como:

hacer que automáticamente le llegue la factura al cliente.

que le envíe un mail recordándole que tiene un carrito abandonado.

que le haga sugerencias cada cierto tiempo si está registrado según sus preferencias.

que tenga cupones descuento al hacer 'x' compras o por una promoción específica.

Quizá ahora mismo no sea vital que tu web tenga todo aquello que sueñas para tu negocio a largo plazo.

Empezar con una casa digital coherente con la fase de negocio en la que te encuentras te ayudará a poner foco en aquellos recursos que, a día de hoy, son prioritarios y a no llenar tu web de “por si acasos” como si se tratara de la maleta de vacaciones.

Según vayas creciendo con tu sueño tu web lo hará también y así tendrás un espacio coherente, conectado y no inviertas más de lo que vas a poder abarcar (por el momento).

Y con esta idea de la Inversión llegamos a este último punto y es que es necesario saber cuánto tiempo vas a tardar en rentabilizar esta inversión en crear tu casa digital.

Si una web con unas características básicas no te va a hacer crecer mucho pero invirtiendo un poco más vas a poder crecer y amortizar más rápido quizá te interese, esto es algo que está en ti ya que tú, mejor que nadie, puedes saber que pasaría si tuvieras un tipo u otro de web.

Teniendo claros todos estos puntos, hablando de una manera abierta y honesta sobre qué es lo que realmente necesitas podemos ayudarte a hacerlo posible, trabajando como una parte más de tu equipo y remando en una misma dirección, pero, sobre todo, dándote el precio de lo que cuesta para tu proyecto y a día de hoy una página web que te ayude a seguir creciendo y comunicando y conectando con tu tribu de la manera más eficaz posible.

Así que, si quieres una cifra concreta cuéntanos tu proyecto, en qué momento estás, hasta dónde quieres automatizar y, lo más importante, qué presupuesto puedes invertir y tendremos una conversación honesta de cómo podemos hacerlo realidad.